El control de la fuerza de alimentación es preciso y delicado, evitando que la blandura del material cause doblado; utilizando control de datos por pulsos, el extremo de corte de la primera pieza de material puede controlarse de forma estable dentro de 0,50 mm; con control mediante PLC y servomotor, pantalla táctil y operación basada en datos, es extremadamente fácil de operar; los fallos eléctricos y mecánicos pueden diagnosticarse automáticamente, y el mantenimiento es sencillo y rápido; se puede gestionar la vida útil de las herramientas, y se pueden registrar estadísticamente el consumo de material y la capacidad de producción, lo que facilita el control de calidad y la gestión operativa.